California Energy Commission - CALOR SOLAR PASIVO
Uso óptimo del aislante
Un muro debe tener dos cualidades relativamente constantes para eliminar cambios diurnos de temperatura: capacidad térmica –la habilidad de mantener el calor y baja conductividad térmica- y la habilidad de resistir, o aislar contra el flujo de calor.
Si se expone intermitentemente un ladrillo primero a una fuente de calor fuerte y a continuación a agua fría (y cada exposición es relativamente corta) la temperatura del ladrillo nunca alcanza extremos, oscila alrededor de un punto intermedio. La alta capacidad térmica del ladrillo previene que la temperatura suba rápidamente con un pequeño incremento de calor, o caiga rápidamente con una extracción pequeña de calor.

El ladrillo, sin embargo, no tiene una óptima combinación de capacidad térmica y aislamiento. Este problema se puede solventar de la forma como utilizamos el material, la cual es tan importante como el material utilizado. La forma más eficiente de maximizar las dos cualidades –capacidad térmica y aislamiento- es utilizar dos materiales por separado. Idealmente, uno elegiría para el muro un material con poca resistencia al flujo de calor y alta capacidad térmica (ladrillo o cemento).

Colocando el material aislante junto a la capa exterior del muro, poco calor saldrá o entrará en el edificio, y con el material de alta capacidad térmica (ladrillo o cemento) en la cara interior, el calor que entre o salga (primordialmente a través de ventanas y por generación interior de calor) no puede cambiar la temperatura del material con alta capacidad térmica rápidamente.
De este modo, poco calor entra o sale y el material con alta capacidad térmica lentamente almacena calor. La masa térmica del edificio prácticamente elimina las fluctuaciones de temperatura. Por consiguiente, el muro ideal no está hecho sólo de ladrillo, sino de ladrillo o cemento aislado en su cara exterior.
Traducción de la California Energy Commission “Passive Solar Handbook.”

Efectivamente, si tomamos por ejemplo un factor 1.0 de Calor Pasivo Exterior y colocamos el material aislante en la cara externa del muro, la temperatura interior prácticamente se mantiene constante, pues las pérdidas o ganancias de temperatura apenas varían un 5 %.

Por el contrario, si el material aislante se coloca en la cara interior del muro –tal como se suele hacer en este país- la temperatura interior tiene un factor de Calor Pasivo de 0.5, esto significa mayor flujo de calor y menor capacidad térmica, pues las perdidas o ganancias de temperatura son del 50%.

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